En su intervención ante el Senado de la República, Carlos Ominami propone crear comisión de reconstrucción naciaonal con participacipon de todos los actores politicos.
Intervención del senador Carlos Ominami
El principal aporte de la política
La reconstrucción como
Tarea nacional
Estamos todos todavía bajo el impacto de esta tragedia. y aunque poco a poco se vaya restableciendo la normalidad, lo que hemos visto, vivido y sufrido quedará grabado por mucho años y quizá para siempre.
Cuatro reflexiones y una propuesta.
I
- Comparto, porque es de sentido común, la afirmación de que hoy es tiempo de actuar y enfrentar de la manera más eficaz la emergencia. No es tiempo de delimitación de responsabilidades ni menos de recriminaciones.
- Dejemos si anotados un conjunto de temas que debieran ser cuidadosamente evaluados. Destaco al menos:
o Funcionamiento de los sistemas de alerta temprana.
o Calidad de la institucionalidad para enfrentar emergencias y catástrofes (informe de la comisión de defensa del senado manifestó preocupación por su precariedad)
o Solidez de la red de servicios básicos. muy especialmente del sistema de comunicaciones a nivel nacional.
o Precariedad de las capacidades de investigación sismológica
o Planificación urbana o más bien su ausencia.
o Normas de constructibilidad
o Cobertura de las pólizas de seguro
II
- Mención especial merecen los comportamientos de personas que, no siendo todos delincuentes, se han lanzado al pillaje y al saqueo. y han protagonizado episodios bochornosos.
o Esto no se había visto nunca.
o No tiene ninguna justificación.
o Hay que interrogarse muy a fondo sobre el tipo de ciudadanía que estamos construyendo, sobre el individualismo sin freno ni contrapeso.
III
- La agenda política de los próximos años no solo sufrirá modificaciones. en realidad experimentará un cambio dramático. La presidenta Bachelet terminará su gestión indefectiblemente marcada por la tragedia. El presidente Piñera, el presidente del bicentenario, iniciará la suya en condiciones muy distintas a como las imaginó. El espacio para nuevas iniciativas se restringirá drásticamente y la reconstrucción ocupará un lugar muy prominente en el conjunto de la agenda.
- No podemos hacer como si nada hubiera sucedido.
- Decididamente, la necesaria reconstrucción del país debe hacerse:
o Sacando las conclusiones para no repetir errores. la reconstrucción no puede ser una repetición mecánica.
o Y sobre todo transformándola en una tarea nacional. hay que evitar un escenario muy negativo. la reconstrucción como terreno de confrontación, recriminación, partidismo, clientelismo y disputa
IV
Así se hizo, por ejemplo, con buenos resultados para enfrentar el terremoto de 1939.
Evoluciones muy preliminares hablan de pérdidas del orden de los US$ 30.000 millones. es evidente que, para que el país absorba estos gastos y continúe progresando se requiere de una estrategia de emergencia que cuente con un amplio respaldo. la reconstrucción puede ser una oportunidad, pero para ello se requiere una gran voluntad nacional en esa dirección.
Quiero en esta ocasión, manifestar mi disposición y creo también la de muchos otros opositores a este gobierno, para cooperar activa y lealmente en esta tarea, involucrándonos en todo cuanto sea necesario. se trata de abrir paso a una colaboración efectiva y no puramente formal o retórica.
Solo nos mueve el amor por Chile y el impacto que nos produce el sufrimiento de tantos. frente a esta nueva realidad no podemos permanecer impávidos.
Si en otras ocasiones nos hemos unido para enfrentar situaciones difíciles, esta unidad es hoy día mucho más necesaria frente a la magnitud de la tragedia.
Hay aquí una necesidad ineludible y una oportunidad histórica de reconciliar la política con la ciudadanía.
Propuesta
Sugiero que se considere la posibilidad de constituir bajo liderazgo presidencial, una comisión nacional de reconstrucción que planifique, coordine y supervise las diversas dimensiones del proceso de reconstrucción velando por su eficacia, pertinencia y equidad.
Una reconstrucción para todos solo se logrará trabajando todos unidos por el bien superior de Chile
Un cambio moral a partir de la tragedia.
Hemos vivido el mayor cataclismo desde 1960. El manejo de la crisis en esta oportunidad no funcionó con la rapidez debida, hubo una actitud dubitativa cuando había que actuar de manera corajuda. Toda la institución de emergencia falló por haber sido mal organizada, por no respetar los protocolos, por intromisión política en momentos extremos, en que se jugaban las vidas contra el tiempo.
36 horas para organizar la seguridad y la canalización de ayuda con apoyo de las fuerzas armadas es un hecho que no admite disculpas. La reacción posterior que ha puesto un sello de unidad hacia el futuro, no debe limitar las necesarias investigaciones que permitan exigir responsabilidades y enmendar errores de personas o instituciones. Cientos de muertos y desaparecidos son un costo que nadie puede minimizar.
Ha sido loable que la PDI haya perseguido a los saqueadores, que la Justicia aplique la ley de la manera más enérgica, que los militares hayan permitido recuperar el orden y los bolsones de anarquía de las primeras 36 horas.
Un cambio profundo en el alma del chileno que no se debe farandulizar. Porque una sociedad individualista no funciona en momentos extremos de sobrevivencia. Porque allí se necesita del vecino, del prójimo, esa persona a la que quizás antes del sismo ni saludabas, ni conocías. Es un cambio moral que debe potenciarse para que entremos a correcciones frente a esta experiencia extrema.
La solidaridad es una actitud mucho más de lo bueno que fue recolectar y donar haciendo uso de ventajas tributarias. Es mucho más que todo los que nos mostró la campaña de Anatel y Don Francisco, donde nuestra autoestima como país se potenció indudablemente. Pero, para avanzar hacia un país más fraterno es necesario un nuevo ánimo que capitalice los gestos de apoyo mutuo, de ayuda sin retribución, de heroísmo silencioso y anónimo.
Además, exige reponer la credibilidad en el Estado, para recuperar un sentido de protección, un sentido de pertenencia, un sentido de nación que está empoderada como sociedad civil, con desconcentración del poder en los territorios interiores, con un término del centralismo inoperante que se observó en esta catástrofe.
Los piquetes de autoayuda, vecinos que se organizaron ante la amenaza de pillaje, la ayuda mutua para sobrevivir en medio de la catástrofe, le cambiarán la mentalidad a mucha gente. Porque el remezón moral y ético muestra que hay que recuperar el tejido social. hay que desideologizar el futuro, en términos de características de fondo del ser nacional, donde Chile se integra de distintos, de civiles y militares, de funcionarios públicos y de historias y visiones diversas.
El país mediático, donde los políticos viven con la obsesión de la imagen, donde son capaces de manipular comunicacionalmente para tapar aquellos hechos urticantes, ha cerrado un ciclo en este terremoto y maremoto. No quiere Chile un gobierno que venda una imagen país, Chile quiere dar contenido real a un proyecto país que sea inclusivo, diverso, humano, real, de carne y hueso, donde la verdad sea una bandera constante. Que las regiones crezcan, que manejen sus presupuestos de reconstrucción y que sea la gente organizada por barrios, manzanas, cuadras, esté construyendo una soberanía popular efectiva, con un estilo de redes sociales donde saludamos al vecino, mantenemos con ellos planes antidelincuencia, planes de contingencia frente a catástrofes.
Si hemos aprendido o estamos aprendiendo, el repudio a la delincuencia que saqueaba y asaltaba a los damnificados, el no justificar su estilo depredador ni aceptar el garantismo que la ha protegido, el exigir por consenso mano dura, marca también un requerimiento de cambio ético en la sociedad.
Lo cual se extiende a los delincuentes de cuello y corbata que, corruptelas mediante, estafan criminalmente a las familias, con malas edificaciones, que ponen en riesgo la vida de personas y deben responder por ello, a la vez que debe reponerse la fiscalización obligatoria de la calidad de la construcción en Chile.
Atacama, 7 de marzo de 2010.
Una mirada libre a nuestro entorno
Crear una comisión política, no es otra cosa que lo que dice su nombre, otra comisión política. Por favor aprendamos de una vez por todas, lo que Chile necesita son instituciones que verdaderamente funcionen, que cumplan con los objetivos y misión para los cuales fueron creadas.
Respetado Senador Ominami, la gran tarea de reconstrucción de nuestro país, debe ser para gente capaz, profesionales y técnicos, con visión de futuro, que hagan de esta catastrofe la oportunidad para cambiar este país. Lo que claramente nuestra clase política, no está capacitada para llevar a cabo. Claros ejemplos cercanos son aquella creada con motivo de la revolución pinguina, la del famoso sueldo ético y en fin.
Nuestro pueblo lo que necesita hoy más que nunca son oportunidades, apoyo, justicia, igualdad social,integración,salud, educación, trabajo. Es así como verdaderamente reconstruiremos y cambiaremos este país, no con más y más comisiones políticas que sabemos ya, no llegan a ningún lado.
Después de esta gran tragedia, vimos como la gente demostró que es capaz de organizarce y trabajar, dando respuesta incluso antes que el aparataje estatal, eso es lo que queremos, cuando los políticos lo entiendan Chile habrá cambiado.
Los Andes, 9 de marzo de 2010.
NO podemos conformarnos con solidaridad en estos casos de catástrofes nacionales, y menos juzgarse unos o a otros por las culpas, debemos tener claridad y certeza y por sobre todo responsabilidad patriótica, no debemos abandonar a las personas con la tranquilidad de que esta todo bien después de ayudarla e instalarla en una media agua, debemos estar con esas familias apoyarlas y ayudar a reconstruir sus vidas no con soluciones de parche si no con acciones serias sin comités políticos que nada sirven si no con acciones de verdad y en terreno y garantizarle el retorno a la senda de el progreso
David:
Estoy completamente de acuerdo. Por eso queda mucho por hacer.
Saludos,
Marco
hola…la verdad no me importa quien este en el poder, el patrimonio arquitectonico pertenece a todos, al tiempo a la historia, ahora esta en el suelo, yo se que hay mucha gen te que la historia de chile comprende entre 1973 y el 89..pero les cuento que hay mas la arquitectura refleja es historia..me gustaria y creo que es necesario que en un plan de reconstruccion exista un plano regulador que recupere materiales y diseño de las diferentes ciudades ahora es posible Construir con mezcla de adobe y cemento, guardando la estética histórica y al mismo tiempo dando seguridad para las personas.
todo es posible.