Por Rafael Luís Gumucio Rivas
Durante esta última semana del mes de agosto de 2010 se completa la supuesta renovación de las directivas de partidos políticos. Hay ilusos que creen que con un cambio de cara estas agrupaciones, compuestas cada vez con menos ciudadanos y cada vez más despreciadas por los electores, éstas lograrán acercarse a la sociedad civil, sin embargo, lo único que podemos constatar, en la mayoría de los casos, se refiere a cambios de cara y de nombre, pero sus dirigentes siguen las mismas prácticas políticas. Poco quiere decir el reemplazo, por ejemplo, de Pepe Auth por Carolina Tohá – en fondo, los “dueños” del PPD son los mismos y, por mucho que se emplee un lenguaje más cercano a la ciudadanía, en el fondo, el partido sigue regido por las mismas mafias y malas artes de desprecio a la expresión ciudadana-.
Por Rafael Luís Gumucio Rivas
En su columna de El Mercurio, el domingo 8 de agosto, el Ministro de Hacienda Felipe Larrain habla sobre la “Colocación Histórica” de dos bonos soberanos el jueves 29 de julio de 2010. En ella se refiere a que las favorables condiciones (de tasa de interés) obtenidas son inéditas en nuestra historia, reflejando la solidez de nuestro país y la confianza de inversionistas de todas partes del mundo en el futuro de Chile. Cabe señalar que un Bono Soberano, es una herramienta mediante la cual, el Gobierno de Chile capta recursos en los mercados internacionales para financiar, en este caso, parte de la reconstrucción del país a raíz del terremoto Sin embargo es bueno analizar esa “Colocación Histórica”, que describe el Ministro, la cual estuvo compuesta por 2 bonos; una serie por 1.000 millones de USD a 10 años, en dólares a una tasa de 3,89% y otra por 520 millones de USD a 10 años, en pesos a una tasa de 5,50%.
Por Nicolás Ocaranza
Por Gonzalo D. Martner
Por Hernán Dinamarca
Por Rafael Luís Gumucio Rivas
“Se estima que hoy hay más de medio millón de sobrevivientes a estas explosiones en el mundo, hablando muy bien del diseño de estas. Están hechas para mutilar ya que en la guerra un herido causa mayores problemas que un muerto. Pero lamentablemente, sobrevivir a la paz se vuelve más difícil que sobrevivir a la guerra”.